LAS DOS…
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Contemplas asombrado la bifurcacio?n de la vi?a, debes escoger. Meditas y vacilas, buscas las razones, son muchas, demasiadas, desordenadas y confusas. Razones y ma?s razones, que no resuelven ni muestran el camino a escoger. Meditas y vacilas, te detienes ante la bifurcacio?n, fatigado, dejas de razonar y caminas, has escogido la vi?a que conduce al ser prohibido donde se enrai?za el dictado de todas las existencias.,Este poemario es una bu?squeda, un viaje para encontrar el sentido que los antiguos dieron a un si?mbolo universal y que representaron con la letra i?psilon Y. Emmanuel dHooghvorstlo lo resume asi?: la letra Y era para los pitago?ricos el signo de la discriminacio?n y de la eleccio?n. Era el si?mbolo de He?rcules en la encrucijada de los caminos. Las dos astas de la Y evocan las dos ensen?anzas posibles contenidas dentro de la misma letra: la vi?a de la izquierda o el sen- tido siniestro es la vi?a larga por la que una multitud se pierde; la otra es la vi?a de la derecha, estrecha y espinosa, por la que unos pocos se salvan. Esta u?ltima es la de la gnosis, tan desa- creditada, y con razo?n ,Los poemas quieren ser un acercamiento al misterio de la rai?z comu?n de las dos vi?as, que inevitablemente es la vida tras la muerte.
Descripción
Contemplas asombrado la bifurcacio?n de la vi?a, debes escoger. Meditas y vacilas, buscas las razones, son muchas, demasiadas, desordenadas y confusas. Razones y ma?s razones, que no resuelven ni muestran el camino a escoger. Meditas y vacilas, te detienes ante la bifurcacio?n, fatigado, dejas de razonar y caminas, has escogido la vi?a que conduce al ser prohibido donde se enrai?za el dictado de todas las existencias.,Este poemario es una bu?squeda, un viaje para encontrar el sentido que los antiguos dieron a un si?mbolo universal y que representaron con la letra i?psilon Y. Emmanuel dHooghvorstlo lo resume asi?: la letra Y era para los pitago?ricos el signo de la discriminacio?n y de la eleccio?n. Era el si?mbolo de He?rcules en la encrucijada de los caminos. Las dos astas de la Y evocan las dos ensen?anzas posibles contenidas dentro de la misma letra: la vi?a de la izquierda o el sen- tido siniestro es la vi?a larga por la que una multitud se pierde; la otra es la vi?a de la derecha, estrecha y espinosa, por la que unos pocos se salvan. Esta u?ltima es la de la gnosis, tan desa- creditada, y con razo?n ,Los poemas quieren ser un acercamiento al misterio de la rai?z comu?n de las dos vi?as, que inevitablemente es la vida tras la muerte.

